Nº2 HOSPITALTEC
45 INGENIERÍA HOSPITALARIA Climatización La variable más difícil de concretar es el área de fuga. En nuestro caso, la implementación de más de 400 salas de ambiente controlado en las últimas dos décadas, nos ha permitido despejar “sobre el terreno” ese valor de la ecuación, sabiendo el diferencial de caudales que teníamos que aplicar para obtener el diferencial de presión requerido. Este dato, es bastante similar, si la tipología de materiales y las características de la habitación son similares en diferentes centros, y nos permite afinar los valores en el diseño y establecer, en el momento de la ejecución, cuándo es más aconsejable mejorar los sellados que aumentar la diferencia de caudales. Modo de uso de la sala Uno de los entornos de ambiente controlado más común son las habitaciones de aislamiento, tanto en presión negativa como positiva. Encontramos este tipo de salas en el servicio de urgencias, en planta, en áreas críticas… Son zonas que sufren una “tensión asistencial” alta, con mayor demanda de uso que número de salas. Desde el diseño, este tipo de habitaciones debe contar con un sistema que permita al personal sanitario cambiar fácilmente el modo de uso de normal a presión negativa, manteniendo las garantías de funcionamiento, lo que flexibiliza y mejora la capacidad asistencial. Esto fue vital durante la pandemia, ante la necesidad de habilitar amplias zonas en presión negativa que no fueron diseñadas para ese uso. establecer entre ellos una diferencia, una vez calculada esta diferencia, medir la presión diferencial para verificar que es correcta. Este sistema debe tener elementos de campo muy fiables, no sólo en el arranque, sino también en el medio/largo plazo, pues muchas veces los fallos se deben a su deterioro. La regulación de caudales es el punto neurálgico. Actualmente trabajamos siempre con ventiladores EC de regulación electrónica y con compuertas de regulación de caudal llamadas Válvulas Venturi. Válvulas Venturi Nos ofrecen una lectura instantánea del caudal y nos permiten ajustarlo con un margen de error inferior al 5%. Así, regulamos el caudal de aire de forma precisa, aparte de la presión que podamos tener en los conductos o en la sala. Están diseñadas específicamente para estos espacios, minimizando los puntos susceptibles de captar suciedad e incorporando elementos fiables y duraderos. Mobiliario y equipos de trabajo Con el paso del tiempo, el espacio de una sala no varía, pero sí puede variar su uso, su mobiliario y/o sus equipos. Y cada uno de estos cambios se debe tener en cuenta a la hora de seleccionar y calcular los sistemas de ventilación. En el caso de equipos con necesidad de movimiento de aire (mesas de tallado, armarios ventilados, cabinas de flujo laminar…), los cálculos de ventilación han de tener en cuenta el número de unidades y su capacidad, para que la sala realice su función correctamente. Se debe evitar que el mobiliario nuevo bloquee o interfiera en las entradas y salidas de aire de las salas. Estrategia de control: diferencia de flujo volumétrico En este tipo de espacios tenemos que mantener un diferencial de presión con las zonas colindantes. La estrategia más sencilla y fiable es regular los caudales de aire, tanto de entrada como de salida, y N º 2
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