Nº3 HOSPITALTEC

INGENIERÍA HOSPITALARIA Gestión de Residuos Entre los procesos logísticos menos visibles, pero fundamentales, se encuentra la gestión de residuos hospitalarios, que presenta una notable complejidad: elevados volúmenes, diversidad tipológica, requisitos normativos estrictos y puntos de generación dispersos en el edificio. Se estima que cada cama hospitalaria puede generar hasta 11 kilogramos de residuos sanitarios, de los cuales el 15 % se considera peligroso, potencialmente infeccioso, tóxico o radiactivo, y que más del 60% de los centros sanitarios del mundo aún carecen de un sistema de tratamiento seguro y adecuado. Además de la criticidad intrínseca de la gestión de residuos, otro dato relevante subraya su importancia: en Europa se registran más de 9 millones de infecciones asociadas a la atención sanitaria cada año, lo que genera 25 millones de días extra de hospitalización. La respuesta tradicional a este desafío ha sido el sistema convencional de recogida mediante carros, que interfiere con el tráfico de pacientes, profesionales y visitantes, y supone un riesgo potencial para la seguridad sanitaria al favorecer la contaminación cruzada. Frente a estos retos, la recogida neumática se presenta como una tecnología avanzada que automatiza la evacuación de residuos desde su punto de origen hasta una central de tratamiento dentro del propio hospital. Esta solución se basa en una red de tuberías herméticamente selladas que recorre la infraestructura del centro, evitando el tránsito de residuos por zonas clínicas y mejorando significativamente la higiene, la seguridad y la eficiencia operativa. La recogida neumática hospitalaria difiere de la aplicada en entornos urbanos en varios aspectos. En lugar de una única tubería general, el sistema emplea redes separadas para cada tipo de residuo: infecciosos, reciclables, textiles o comunes. Esto permite cumplir con los requisitos específicos de manipulación, trazabilidad y seguridad sanitaria. Además, los puntos de vertido están estratégicamente ubicados en diferentes plantas y unidades funcionales, e incorporan tecnología sin contacto y sistemas de identificación del personal para controlar el acceso y garantizar la trazabilidad de los residuos. Desde el punto de vista técnico, el sistema automatiza todo el proceso: el personal deposita los residuos en compuertas específicas, desde donde son succionados por una corriente de aire hasta la central de recogida. Allí se procede a la esterilización, compactación y almacenamiento temporal antes de su traslado final. En el caso de la ropa sucia, que también puede gestionarse mediante este sistema, se utiliza una red independiente, lo que reduce los volúmenes que circulan por otras vías logísticas. Esta tecnología forma parte ya de la infraestructura básica de más de 130 hospitales de referencia en todo el mundo. La experiencia acumulada demuestra que su implantación permite reducir en torno a un 20% los costes asociados a la gestión de residuos, mejora la eficiencia operativa al liberar al personal de tareas repetitivas y de bajo valor añadido, y contribuye a un entorno más higiénico y silencioso para pacientes y profesionales. 59 N º 3

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