Nº5 HOSPITALTEC
La convergencia entre la impresión 3D, la inteligencia artificial (IA), la robótica, las tecnologías ciberfísicas y los quirófanos inteligentes no sólo permitirá optimizar los resultados clínicos, sino que redefinirá de forma integral cada fase del acto quirúrgico y del manejo del trauma torácico, desde el triaje inicial hasta la rehabilitación postoperatoria. En el trauma torácico grave, la impresión 3D permite pasar de un enfoque “reactivo” a uno anticipativo y personalizado, alineado con los principios de la medicina de precisión. Los modelos impresos en 3D, basado en imágenes de TC de alta resolución, han demostrado tener un impacto creciente en cirugía torácica compleja y del trauma. Estudios recientes muestran que los modelos anatómicos impresos permiten una comprensión tridimensional precisa de fracturas costales complejas, lesiones pulmonares penetrantes y deformidades postraumáticas. Así, el equipo quirúrgico puede contar con un modelo anatómico físico, paciente-específico, que además de permitir comprender táctilmente la patología, simula la reducción de fracturas y diseña la plantilla para implantes customizados ( Patient-Specific Implants - PSI ). La evidencia demuestra que esta planificación reduce el tiempo quirúrgico y mejora la osteosíntesis. Actualmente, contemplamos un horizonte en el que la sinergia de tecnologías disruptivas no sólo asiste al cirujano, sino que da lugar a un ecosistema quirúrgico inteligente, capaz de adaptarse al contexto clínico y de anticiparse a las necesidades del acto quirúrgico. TECNOLOGÍA SANITARIA Impresión 3D La literatura reciente destaca reducciones significativas en tiempo quirúrgico, sangrado intraoperatorio y estancia en UCI cuando se emplean modelos 3D. A medio plazo, se vislumbra la integración de implantes personalizados impresos en 3D, biocompatibles y diseñados específicamente para adaptarse a la anatomía postraumática de cada paciente, especialmente en el tratamiento de defectos complejos de la pared torácica. Estos implantes, anatómicamente precisos, favorecen la osteointegración, reducen el dolor postoperatorio y contribuyen a una rehabilitación funcional más rápida y eficaz. En el contexto del trauma torácico, donde la anatomía suele encontrarse distorsionada por hemorragia, edema o desplazamientos óseos, la realidad aumentada (RA) actúa como un auténtico sistema de navegación o “GPS quirúrgico”, proporcionando al cirujano información anatómica precisa más allá de lo visible a simple vista. Diversos estudios han demostrado que el uso de estas tecnologías se asocia a una mayor precisión en la localización de estructuras críticas, reducción del tiempo quirúrgico y disminución de la extensión de la disección, factores relacionados con una menor pérdida sanguínea y una reducción de las complicaciones postoperatorias. 69 N º 5
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