Nº6 HOSPITALTEC

Ese modelo futuro tendrá varias características. La primera será una gestión orientada a valor. Esto significa decidir no solo cuánto hacemos o cuánto cuesta, sino qué resultados logramos realmente para los pacientes y para la sociedad. El eje dejará de ser el volumen y pasará a ser el impacto. Este cambio afectará a la planificación, a la evaluación, a la compra, a la organización de procesos y a la rendición de cuentas. La segunda característica será la integración. Veremos una progresiva evolución desde estructuras muy centradas en unidades relativamente autónomas hacia modelos más coordinados entre atención hospitalaria, atención primaria, sociosanitaria, salud pública, salud mental, atención domiciliaria y recursos comunitarios. transformación de los procesos que sostienen la atención. La sexta será una gestión más humanista y sostenible. A veces se contrapone tecnología y humanización, y creo que ese es un falso debate. La tecnología bien utilizada puede humanizar, porque libera tiempo, reduce errores, mejora la accesibilidad y facilita decisiones más personalizadas. Pero para que eso ocurra hacen falta criterios éticos, buen diseño organizativo y liderazgo. Medicalforum & Hospitalforum Entrevista desarrollar proyectos de transformación. La profesionalización no es una reivindicación corporativa; es una condición de calidad institucional. La cuarta característica será una digitalización madura, basada en interoperabilidad, analítica avanzada e inteligencia artificial aplicada con criterio. Los datos dejarán de ser un subproducto de la actividad para convertirse en un activo estratégico. Pero insisto en una idea: no bastará con tener muchos datos; habrá que convertirlos en decisiones mejores. La gestión sanitaria evolucionará hacia modelos de gobierno del dato donde la información sirva para anticipar demanda, segmentar riesgos, optimizar flujos, evaluar resultados, personalizar itinerarios y apoyar a los profesionales. La quinta será un modelo de gestión con mayor participación del paciente y de los profesionales. “La organización sanitaria del presente y del futuro no puede diseñarse únicamente desde despachos o estructuras jerárquicas tradicionales.” Necesitará escucha, cocreación y corresponsabilidad. Los pacientes aportarán cada vez más información valiosa sobre resultados y experiencia, y los profesionales reclamarán —con razón— participar en la “Hay que construir ecosistemas de colaboración más inteligentes, más transparentes y más orientados a resolver problemas concretos.” “La sanidad debe evolucionar hacia un modelo donde la innovación relevante será la que combine excelencia técnica con sentido humano.” Y hay un elemento adicional que considero decisivo: la gestión sanitaria debe avanzar hacia esquemas de alianza y corresponsabilidad entre actores. El sistema de salud no puede gestionarse de espaldas a la industria tecnológica, a la innovación biomédica, a la investigación, a las organizaciones profesionales, a los pacientes y a las administraciones. “La gestión del futuro será menos “de centros” y más “de redes asistenciales”. Y eso exigirá nuevos marcos de liderazgo, nuevas métricas y nuevas formas de coordinación.” La tercera será una dirección sanitaria más profesionalizada y estable. Este punto es crucial. La complejidad actual del Sistema no admite improvisación directiva. Las organizaciones sanitarias van a necesitar líderes con formación específica, experiencia, competencias acreditadas y continuidad suficiente para 52 N º 6

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