Nº7 HOSPITALTEC

N º 7 Sobre los grupos electrógenos específicamente, la norma ISO 8528-5 define distintas clases de rendimiento: G1, G2, G3 y G4. La insonorización es uno de ellos. Un generador convencional puede emitir niveles sonoros perfectamente aceptables en una planta industrial o en un aparcamiento. Las clases G3 y G4 están orientadas a aplicaciones especialmente exigentes; en el caso de G4, se trata de un nivel de prestaciones aún más estricto que el G3, normalmente definido en función de los requisitos específicos del cliente. En la práctica, trabajar bajo criterios G3 y superior implica tolerancias más estrictas en la regulación de tensión y frecuencia, un nivel de exigencia que no todos los equipos del mercado están preparados para cumplir. El tiempo, el requisito que no admite negociación Si hay una exigencia que define al sistema de respaldo hospitalario por encima de cualquier otra, es el tiempo de conmutación . Un equipo de control detecta el fallo de red y automáticamente da orden de arranque al motor; en menos de diez segundos , el grupo electrógeno debe estar disponible para suministrar energía eléctrica de forma estable y segura. Para garantizarlo, el arranque automático no puede depender de un único sistema. En entornos hospitalarios, la redundancia es estructural: sistemas de arranque duplicados, baterías de precalentamiento del motor, transferencia automática de red con conmutación sin interrupciones apreciables. La fiabilidad no se consigue solo con equipos de calidad; se consigue diseñando arquitecturas que En una UCI o en una sala de hospitalización, esos mismos niveles generan un impacto inaceptable sobre el bienestar de pacientes y personal. Los sistemas instalados en hospitales exigen cabinas de aislamiento acústico que reduzcan significativamente la presión sonora, combinadas en muchos casos con amortiguación de vibraciones y silenciadores de escape de alta atenuación. No se trata de una mejora de confort: en determinados entornos, es un requisito funcional. La adaptación espacial es otro factor determinante. Los hospitales son edificios complejos, construidos en muchos casos por fases y con condicionantes arquitectónicos que raramente dejan espacio libre y accesible para instalar maquinaria de gran volumen. asumen que cualquier componente puede fallar, y que tienen respuesta para ese escenario. Más allá del arranque: las exigencias que definen un proyecto hospitalario El tiempo de respuesta es la exigencia más visible, pero no la única. Los proyectos hospitalarios presentan un conjunto de requisitos que, tomados en conjunto, hacen de este uno de los entornos técnicamente más exigentes en los que puede instalarse un grupo electrógeno. INGENIERÍA HOSPITALARIA Instalaciones eléctricas 83

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