Nº8 HOSPITALTEC

A todo ello se suma la ciberseguridad. Un equipo conectado no solo puede fallar: depende de una red y de otros sistemas. Una caída de las comunicaciones puede convertir una automatización útil en una tarea manual inesperada. La automatización no solo añade capacidad. Añade dependencias. Lo que esto pide a los servicios técnicos La automatización clínica no llega al hospital como un producto que se enchufa, sino como un proceso que hay que gobernar. Hay que decidir qué merece la pena automatizar, comprobar qué sistemas deberán comunicarse, validar su comportamiento en el entorno real, prever procedimientos ante los fallos y conservar en la organización el conocimiento para entender la tecnología. El papel de la ingeniería clínica cambia. Ya no basta con mantener un equipo operativo: hay que comprender cómo se relacionan, qué información intercambia, qué software interviene y qué ocurre cuando algo de lo que depende deja de funcionar. La tecnología médica deja de ser una colección de equipos independientes para convertirse en un ecosistema. fallo sigue exigiendo analizar cada caso. Los hospitales que obtienen mejores resultados no son los que más tecnología han comprado, sino los que han conseguido integrarla, validarla y mantenerla. La pregunta útil no es cuánto puede automatizarse. Es cuánto puede sostenerse bien. Xavier Pardell Peña es Ingeniero Superior de Telecomunicaciones y Electrónica, especializado en radiofrecuencia, transmisión y recepción, y técnico en Electromedicina y Tecnología Médica. Cuenta con una amplia trayectoria en tecnología sanitaria y formación técnica aplicada a la electromedicina. 64 Nº8 | TRIBUNA Innovación tecnológica

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