¿Cuáles son los retos de la tecnología sanitaria para 2026?

Tecnología sanitaria

La tecnología sanitaria afronta desafíos como la eficiencia energética, la gestión de datos y la transformación digital. Las empresas, como Fujifilm Healthcare, buscan soluciones sostenibles y eficaces para mejorar la atención médica.

Desde el punto de vista de la tecnología sanitaria estamos viviendo un gran momento. La digitalización avanza con fuerza desde hace relativamente poco en hospitales, centros de diagnóstico y laboratorios. Pero para que sea eficiente requiere una transformación profunda de los procesos, de la cultura organizativa y del uso responsable de los recursos. Y, sobre todo, que tenga muy en cuenta al paciente.

El diagnóstico por imagen, por ejemplo, ha experimentado una evolución extraordinaria en las últimas décadas. Las nuevas modalidades radiológicas, la incorporación de la inteligencia artificial (IA) y la precisión de las tecnologías de captura han multiplicado la capacidad diagnóstica de los centros. 

Sin embargo, este salto genera a su vez nuevas necesidades: más almacenamiento, interoperabilidad real entre sistemas, interpretación cada vez más compleja de los estudios y, sobre todo, tiempos de respuesta que no siempre son fáciles de cumplir debido a la presión asistencial. A ello se suma otro reto menos visible pero igualmente relevante: el impacto energético y medioambiental de esta infraestructura tecnológica, que obliga a avanzar hacia soluciones más eficientes y sostenibles.

 

La peculiaridad del sistema sanitario español

En España convivimos con un sistema sanitario peculiar, dividido por comunidades autónomas y que tiene que salvar multitud de limitaciones: la escasez de profesionales, la enorme variabilidad entre regiones, la lenta renovación tecnológica en muchos centros y la exigencia de cumplir con normativas de protección de datos que son, por necesidad, muy estrictas.

La Ley de Protección de Datos, junto con el Reglamento Europeo (RGPD) y las normativas específicas aplicadas a los softwares clínicos, obliga a manejar la información con un nivel máximo de seguridad y auditabilidad. Esto es positivo, pero también implica que cualquier avance en herramientas de análisis, visualización o gestión de datos debe integrarse con especial cuidado para no comprometer la confianza del paciente. Además, obliga a desarrollar infraestructuras de datos que, además de seguras, sean sostenibles y reduzcan su huella ambiental, un aspecto cada vez más determinante en la planificación estratégica de los centros sanitarios.

A todo ello se suma el reto de la visualización y el procesamiento informático. La imagen médica moderna ya no es un conjunto de fotografías aisladas: es un flujo continuo de datos que se genera, se comparte y se interpreta en red. Los sistemas de archivo y comunicación (PACS), las plataformas de gestión de información clínica o los visores avanzados 3D han pasado de ser un complemento a ser una columna vertebral del proceso diagnóstico. 
Y esto exige infraestructuras más potentes, mayor estandarización y un esfuerzo por evitar el temido “ruido digital”, ese exceso de datos que, si no se ordena, puede ralentizar la toma de decisiones. Gestionar este volumen de información no es sólo un reto tecnológico, sino también ambiental: los centros necesitan soluciones capaces de optimizar recursos, disminuir consumos energéticos y minimizar la obsolescencia tecnológica.

 

Responsabilidad y oportunidad

Teniendo todo esto en cuenta, las empresas que desarrollan tecnología sanitaria, como Fujifilm Healthcare, tienen una gran responsabilidad, pero también una oportunidad única de contribuir a un nuevo modelo asistencial. No dejan de adaptarse a este entorno cambiante, desarrollando soluciones avanzadas de imagen, plataformas que facilitan la gestión del dato clínico, equipos que integran IA para mejorar la detección precoz de patologías, etc. Cada vez con mayor atención a la eficiencia energética, la reducción de residuos y el diseño de tecnologías con menor impacto ambiental, elementos que ya forman parte de los criterios esenciales de innovación en el sector.

Lo importante no es únicamente crear tecnología disruptiva, sino hacerlo de una forma que realmente responda a las necesidades de hospitales, profesionales y pacientes. Y ahí es donde se abren esas nuevas oportunidades: sistemas más interoperables, infraestructuras digitales con menor huella ambiental, dispositivos ultraportátiles que acercan el diagnóstico a cualquier entorno y plataformas informáticas capaces de aprender de cada experiencia clínica sin comprometer la privacidad del paciente. En definitiva, tecnologías que impulsen una transformación real y sostenible, sin la cual la digitalización nunca podrá desplegar todo su potencial.

Si afrontamos estos retos con visión estratégica, la tecnología sanitaria va a ayudarnos a alcanzar diagnósticos cada vez más rápidos y precisos, y de una manera más sostenible, equitativa y humana. Ese es el objetivo que debe guiarnos: crear soluciones que aligeren el día a día de los profesionales, que amplíen sus capacidades y que mejoren la vida de las personas. Porque innovar en salud no solo es una cuestión de progreso técnico, sino también de responsabilidad ambiental y de compromiso social.

Artículo escrito por:
Salvador Luna Digital Marketing & Corporate Communications Manager Fujifilm España