El Hospital Universitari Sagrat Cor (HUSC) y la Fundación Neurocirugía, Educación y Desarrollo
(NED) de Valencia recientemente han logrado múltiples hitos por su proyecto de
Cooperación internacional en Cirugía Ortopédica y Traumatología en Zanzíbar, África del
Este. El proyecto fue impulsado por el HUSC dentro del marco de la responsabilidad social
corporativa para cooperación internacional y desarrolla su labor con la Fundación NED, el
Gobierno de Zanzíbar y diferentes entidades profesionales sanitarios de la zona del África del
Este. La filosofía del proyecto es de Educar, Equipar y Tratar teniendo el objetivo de mejorar
la atención traumatológica mediante formación especializada de médicos y enfermeras,
realización de cirugía voluntaria y aporte de soporte material.
La prioridad de esta iniciativa es la formación de la población local mediante estancias de
fellowship de artroplastia o formación especializada adaptadas al plan de formación de
Zanzíbar en cirugía ortopédica y traumatología en Barcelona. A nivel clínico el proyecto ha
realizado hasta la fecha 28 misiones voluntarias a lo largo de los años con una media de unas
30 cirugías por viaje.
Un proyecto que ha recibido diferentes reconocimientos: el pasado 22 de mayo la Sociedad
Española de Cirugía de Cadera premió la labor del proyecto de Ned Orthopedics del HUSC
por su contribución al desarrollo de la cirugía protésica en Zanzíbar en el este de África en su
congreso anual en Sitges, Barcelona; y en noviembre de 2025, el mismo proyecto recibió el
premio a la Mejor Comunicación Presentada en la IV Jornada de Cooperación Humanitaria y Colaboración Internacional. Fue distinguido entre los distintos proyectos que incluían las de
cirugía general, cirugía plástica y cirugía ortopédica y traumatología.
El proyecto está liderado por el Dr. Aamer Malik, especialista del Servicio de Cirugía
Ortopédica y Traumatología del HUSC y coordinador del proyecto para la Fundación NED,
quien afirma que “estos reconocimientos nos animan a seguir trabajando para dejar
conocimientos, recursos y experiencia para el equipo local. Tiene un gran impacto social con
buenos resultados en la gran mayoría de los pacientes jóvenes, enfermos y muy
discapacitados que operamos. Sobre todo, cuando el gobierno local se ha implicado hemos
logrado un avance significativo en el desarrollo y autonomía de las capacidades de los
profesionales locales. Finalmente, hay que agradecer la dirección del HUSC por su gran apoyo
institucional en todas las fases del proyecto”.
Ocho años impulsando la cooperación quirúrgica y docente
La actividad se centra en cirugía protésica de cadera y rodilla, cirugía traumatológica,
procedimientos pediátricos y patología traumática compleja. Dos veces al año, un equipo
multidisciplinar formado por traumatólogos, anestesistas y personal de enfermería del
centro hospitalario se desplaza durante dos semanas a la isla para realizar actividad
quirúrgica y docente junto a los profesionales locales. En las misiones se forman equipos
mixtos en el quirófano, consultas y sesiones clínicas, con el objetivo de compartir
conocimiento y reforzar la autonomía asistencial del sistema sanitario local.
Uno de los avances más relevantes de los últimos años ha sido la implicación progresiva del
Gobierno de Zanzíbar en el suministro de implantes para cirugía protésica. Este paso ha
supuesto un hito para la sostenibilidad del programa y para el desarrollo de capacidades
locales.
Compromiso con formar especialistas con mirada humana y global
La vertiente docente constituye uno de los pilares del proyecto dado que además de la
formación in situ durante las misiones, el Hospital Universitari Sagrat Cor ha impulsado
programas formativos en Barcelona dirigidos a especialistas procedentes de África del Este.
Desde 2022, el hospital también ha consolidado una rotación de seis semanas para
residentes R5 de Cirugía Ortopédica y Traumatología de Barcelona en hospitales
universitarios de África. Esta experiencia busca complementar la formación técnica con una
mirada más amplia sobre la práctica médica en contextos con recursos limitados.
“La cooperación también forma a quienes participan en ella. Para nuestros residentes,
trabajar en estos entornos supone salir de la zona de confort, comprender otras realidades sanitarias y adquirir una sensibilidad social y profesional que difícilmente se aprende aquí”,
concluye el Dr. Malik. El programa ha tenido una gran aceptación por el crecimiento personal
y profesional que ofrece a todos los implicados en el proyecto