En un sistema sanitario que busca constantemente ser más eficiente y cercano al paciente, la tecnología se ha convertido en un aliado fundamental. Un claro ejemplo es la colaboración entre Medtronic, referente en tecnología sanitaria, y el Hospital Clínic de Barcelona, que este pasado 9 de mayo abrió sus puertas en la segunda edición del Clínic Obert. Una jornada dedicada a la prevención, los hábitos saludables y el descubrimiento científico.
Bajo el lema “Ojos que ven, corazón que siente”, Medtronic colaboró en la visita guiada “El cor en directe: visit als quiròfans d’arrítmies”. De la mano del equipo clínico, los ciudadanos conocieron el funcionamiento de un innovador proyecto de seguimiento remoto de pacientes cardíacos que el hospital ha puesto en marcha junto al Centro de Soporte al Seguimiento Remoto (CSSR) de Medtronic. Este servicio, que ya da cobertura a más de 3.000 pacientes del hospital, garantiza que las personas con dispositivos cardiacos implantados estén permanentemente conectadas con su equipo médico sin necesidad de desplazamientos constantes.
El CSSR funciona como un centro de vigilancia especializado que recibe y analiza las transmisiones de datos enviadas automáticamente en la mayoría de los casos por los dispositivos cardíacos. Desde ahí, clasifica estas señales según su urgencia (controles rutinarios, alertas por posibles arritmias o incidencias técnicas, o envíos manuales del paciente) y coordina la respuesta con los profesionales del hospital. El impacto de este modelo es tangible. En los últimos 9 meses, la información recibida ha permitido realizar 2.025 acciones clínicas que han cambiado el curso de la patología de muchos pacientes. Entre ellas, destacan el inicio de tratamientos anticoagulantes en 45 personas para prevenir ictus, el ajuste de medicación en 48 pacientes, la programación de 17 ablaciones para tratar arritmias o la gestión de 19 ingresos por urgencias que fueron detectados de forma precoz.
El Dr. Ivo Roca, jefe de la Sección de Arritmias del Hospital Clínic Barcelona, destacó la importancia de esta colaboración: “Este sistema nos ofrece la posibilidad de vigilar constantemente el corazón de nuestros pacientes. Nos permite anticiparnos, detectar problemas de forma temprana y actuar solo cuando es clínicamente necesario, optimizando nuestros recursos y reservando las visitas presenciales para cuando realmente aportan valor”.
Más allá del impacto clínico, el programa tiene un componente humano fundamental, asegurando un acompañamiento activo y continuo. En los últimos dos años, el equipo del CSSR ha realizado más de 8.500 llamadas efectivas para resolver incidencias, formar a los pacientes en el uso de la tecnología y, en definitiva, ofrecerles la tranquilidad de sentirse acompañados 24/7.
El programa de seguimiento remoto es un ejemplo perfecto de cómo la colaboración y la tecnología pueden crear un sistema sanitario más seguro, eficiente y sostenible, poniendo al paciente en el centro y dándole la tranquilidad que necesita.