El nuevo Hospital Universitario Obispo Polanco de Teruel inicia su actividad de forma escalonada

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El centro, que ha supuesto una inversión superior a 100 millones de euros, triplica la superficie del hospital al que sustituye y contará con 250 camas, nueve puestos de UCI y nuevas áreas asistenciales.

El nuevo Hospital Universitario Obispo Polanco de Teruel comenzará a funcionar el próximo 1 de septiembre, dando inicio a un proceso de traslado progresivo de la actividad asistencial desde el actual centro hospitalario. La puesta en marcha se desarrollará por fases, con el objetivo de garantizar la continuidad de la atención durante la transición hacia las nuevas instalaciones.

En esta primera etapa se incorporarán las consultas externas de rehabilitación, endocrinología, reumatología y oncología radioterápica, que atenderán inicialmente a unos 260 pacientes cada semana. El traslado continuará de forma gradual hasta diciembre con la incorporación de otras áreas, entre ellas traumatología, dermatología, cirugía general y medicina interna.

 

La oncología radioterápica se incorpora progresivamente

Una de las principales novedades asistenciales será la puesta en marcha de la oncología radioterápica en Teruel. El proceso se realizará también de manera escalonada.

Inicialmente, el nuevo hospital asumirá las consultas de seguimiento de pacientes que reciben actualmente tratamiento radioterápico en Zaragoza, con una previsión de entre 25 y 30 consultas semanales. En una segunda fase está prevista la incorporación del TAC de planificación y, posteriormente, del acelerador lineal, una vez finalizados los procesos de autorización y puesta en marcha.

Con la incorporación de este equipamiento, los pacientes de la provincia podrán completar en Teruel el circuito asistencial asociado a la radioterapia, reduciendo así los desplazamientos a Zaragoza.

 

Un nuevo edificio para la atención sanitaria de la provincia

Situado en la zona del Planizar, el nuevo hospital dispone de 64.000 m² de superficie, aproximadamente tres veces la del actual Hospital Obispo Polanco. El proyecto ha supuesto una inversión superior a los 100 millones de euros, incluyendo tanto la construcción como el equipamiento del centro.

Entre sus principales dotaciones se encuentran 250 camas, nueve puestos de UCI, 15 puestos de hospital de día médico, oncológico y psiquiátrico, nueve boxes de urgencias y 15 puestos de hemodiálisis. El hospital ofrecerá asistencia en 35 especialidades.

A esta capacidad se añadirán otras 54 camas destinadas a pacientes crónicos cuando entre en funcionamiento el bloque anexo previsto para este uso. El proyecto de este edificio se encontraría actualmente en fase de licitación.

Durante los primeros meses, algunas de las consultas que comiencen a funcionar el 1 de septiembre ocuparán espacios provisionales dentro del nuevo hospital. Rehabilitación, por ejemplo, quedará instalada desde el inicio junto al gimnasio, mientras que otras especialidades utilizarán estancias de una de las alas de la planta calle. Esta organización permitirá concentrar inicialmente el acceso de los pacientes a través de una única entrada.

La previsión es que estas áreas se trasladen a sus ubicaciones definitivas durante 2027, a medida que avance la incorporación del resto de servicios.

 

Un proyecto desarrollado durante casi dos décadas

La apertura culmina un proyecto cuya planificación se remonta a mediados de la década de 2000 y que ha experimentado distintas modificaciones a lo largo de su desarrollo, incluyendo cambios en las empresas constructoras y periodos de paralización.

El nuevo centro mantendrá la denominación de Hospital Universitario Obispo Polanco, dando continuidad a la actividad asistencial del hospital actual, pero con unas instalaciones de mayor capacidad y una dotación adaptada a las necesidades presentes y futuras de la población turolense.